Public Statement
La credibilidad del rescate
El reciente fracaso de Credit Suisse y el posterior rescate de la UBS han planteado dudas sobre la eficacia de los regímenes de rescate para mantener la estabilidad financiera. El marco para la resolución bancaria, establecido después de la Gran Crisis Financiera, se basa en un mecanismo creíble de rescate para absorber las pérdidas cuando los bancos quiebran. Sin embargo, la gestión de la desaparición de Credit Suisse ha puesto en duda este enfoque.
Los reguladores habían preparado un plan de resolución que habría impuesto pérdidas a los acreedores de Nivel 1 Adicional (AT1) y de recapitalización interna, pero en su lugar optaron por facilitar una adquisición por parte de UBS, respaldada por garantías públicas. Esta decisión protegió efectivamente a los acreedores de recapitalización interna de pérdidas, lo que generó preocupaciones sobre la credibilidad del mecanismo de recapitalización interna. El episodio ha provocado un debate entre reguladores, formuladores de políticas y participantes del mercado sobre las implicaciones para los marcos de resolución bancaria y la necesidad de nuevas reformas.
Las reacciones del mercado a la quiebra de Credit Suisse también han puesto de relieve las debilidades de los regímenes de rescate. Los precios de los bonos reflejaban la expectativa de que los acreedores del AT1 soportarían pérdidas, pero el resultado real fue diferente. Los diferenciales de los bonos AT1 aumentaron en Suiza, donde se habían amortizado, mientras que cayeron en la zona del euro y el Reino Unido, donde las autoridades emitieron aclaraciones sobre el tratamiento de los bonos AT1. En cambio, los diferenciales de los bonos de rescate se estrecharon en las tres jurisdicciones, lo que indica una respuesta uniforme del mercado al riesgo de pérdida para estos acreedores.
Why it matters
La reciente quiebra de Credit Suisse y la posterior intervención de las autoridades han planteado dudas sobre la credibilidad del rescate financiero, un componente clave del marco de resolución de los bancos de importancia sistémica global (G-SIB). El mecanismo de rescate está diseñado para garantizar que los acreedores, y no los contribuyentes, soporten las pérdidas cuando un banco quiebra. Sin embargo, el resultado en el caso de Credit Suisse, donde los bonos AT1 fueron amortizados pero los acreedores rescatados quedaron intactos, ha arrojado dudas sobre su eficacia.
La credibilidad del rescate no es sólo una cuestión de diseño regulatorio, sino también de percepción del mercado. Si los mercados no creen que el rescate se implementará según lo previsto, puede socavar la confianza en el sistema bancario y conducir a una reducción de la disciplina del mercado. El episodio reciente pone de relieve la necesidad de que los reguladores consideren cuidadosamente las implicaciones de sus acciones en las percepciones del mercado.
La credibilidad del rescate está estrechamente ligada a la eficacia del marco de resolución en su conjunto. Si el marco no es creíble, puede generar una falta de confianza en el sistema bancario y un mayor riesgo de quiebras bancarias. Los recientes acontecimientos en el caso de Credit Suisse subrayan la importancia de garantizar que el mecanismo de rescate sea sólido y eficaz para evitar que las pérdidas recaigan en los contribuyentes.
Puntos clave
- La credibilidad del rescate se puso a prueba con la quiebra de Credit Suisse en marzo de 2023, cuando los reguladores prefirieron una adquisición en lugar de una resolución de rescate para mitigar los riesgos para la estabilidad financiera.
- Un marco que mide los cambios en la credibilidad de la recapitalización interna se basa en los diferenciales de los bonos entre tres tipos de deuda bancaria: Nivel 1 Adicional (AT1), recapitalización interna y bonos senior.
- Los mercados extrajeron diferentes lecciones de la quiebra de Credit Suisse: los diferenciales de los bonos AT1 aumentaron en Suiza pero cayeron en la zona del euro y el Reino Unido, donde las autoridades aclararon el tratamiento de los AT1.
- El episodio reveló una credibilidad más débil del rescate y una disciplina de mercado reducida, ya que los inversores respondieron menos a las noticias sobre las ganancias bancarias y vieron mayores caídas en el costo de la deuda del rescate para los bancos más débiles.
- Los diferenciales de los bonos senior apenas se movieron, lo que indica que los mercados revisaron su visión sobre la asignación de pérdidas en lugar del riesgo de quiebra bancaria, pero aún reflejaron una menor probabilidad de rescate.
- Los resultados sugieren que la credibilidad del marco de resolución se vio debilitada por el episodio de Credit Suisse, ya que los inversores asignaron una menor probabilidad al rescate y a la reducción de la disciplina del mercado.
Contexto institucional
El contexto institucional en el que opera el rescate está determinado por marcos regulatorios diseñados para mitigar el riesgo de quiebras bancarias. El establecimiento de un marco claro para resolver los bancos en quiebra ha sido un avance clave en los últimos años, y los reguladores aprovecharon las lecciones aprendidas de crisis anteriores. Sin embargo, la capacidad de estos marcos para asignar de manera creíble las pérdidas entre los acreedores y evitar los rescates de los contribuyentes sigue siendo un tema de debate continuo.
El Reglamento de Requisitos de Capital (CRR) de la Unión Europea y el marco de Basilea III han proporcionado una base para que los organismos reguladores nacionales desarrollen sus propios planes y procedimientos de resolución para tratar con bancos en quiebra. La implementación de estas reglas ha estado influenciada por preocupaciones sobre la estabilidad financiera, así como por esfuerzos para promover la disciplina del mercado y asegurar que los acreedores asuman las pérdidas en caso de quiebra bancaria.
El reciente episodio que involucró a Credit Suisse pone de relieve los desafíos que implica implementar el rescate con eficacia en la práctica. Si bien los reguladores contaban con un plan de resolución, finalmente optaron por facilitar una adquisición por parte de UBS en lugar de imponer pérdidas a los acreedores recapitalizados. Esta decisión ha planteado dudas sobre la credibilidad del rescate y si se puede confiar en él como un mecanismo eficaz para distribuir las pérdidas entre los acreedores.
Consideraciones prácticas
Consideraciones prácticas La reciente quiebra de Credit Suisse ha puesto de relieve la necesidad de marcos de resolución sólidos que puedan mitigar los riesgos para la estabilidad financiera manteniendo al mismo tiempo la integridad de los mecanismos de recapitalización interna. Los profesionales deben ser conscientes del panorama regulatorio en evolución y sus implicaciones en los mercados crediticios.
Para sortear estas complejidades, los bancos deben mantener relaciones estrechas con los reguladores y asegurarse de que conozcan bien los marcos de resolución aplicables. Esto incluye comprender el tratamiento de los diferentes tipos de deuda bancaria, como los bonos de nivel 1 adicional (AT1), los bonos de rescate y los bonos senior. Los bancos también deben estar preparados para responder rápidamente a los cambios en el sentimiento del mercado y las señales regulatorias.
Los inversores institucionales, incluidos los fondos de pensiones y las compañías de seguros, deberían realizar pruebas de tensión periódicas en sus carteras para evaluar el impacto potencial de las quiebras bancarias en sus inversiones. Esto puede ayudar a identificar áreas de mejora en la gestión de riesgos y la diversificación de la cartera. Al adoptar un enfoque proactivo para gestionar estos riesgos, tanto los bancos como los inversores institucionales pueden trabajar juntos para mantener la estabilidad financiera y promover la credibilidad de los mecanismos de rescate.
Source: BIS Research Papers